sábado, 5 de mayo de 2007

Taller N° 3 Textualizar... de las ideas al texto y del texto a las ideas.

GUÍA DIRECCIONAL

¿HACIA DONDE VOY?
Mi intención con el la escogencia del tema: La escritura como proceso para el desarrollo intelectual es que se tome en cuenta, a nivel educativo, lo relevante que resulta para el estudiante desarrollar su intelecto a través de la producción escrita, ya que ésta, lo ayudará a perfeccionar la capacidad de pensar y producir.
MIS PRINCIPALES OBJETIVOS SON:
· Mejorar la redacción en los alumnos de nivel básica y diversificada, para que sea de una calidad superior.
· Ayudar estudiante para que pueda producir un texto exponiendo sus ideas propias de una forma coherente.
· Convertir al docente en ente motivador, guía en el proceso.
· Sugerir estrategias para solventar al problemática.
¿HE CONSIDERADO MI AUDIENCIA?
Sí, como escritora en busca de la excelencia consideré a mi audiencia como aspecto principal al momento de comenzar a escribir el texto, de manera que, utilicé un lenguaje acorde al nivel para ser entendida con facilidad.
¿MI PLANIFICACIÓN ESTA ACORDE?
La planificación del tema fue realizada a través de un esquema, que se cumplió de forma progresiva, utilizando el proceso de orden discursivo dando como resultado un escrito bien estructurado.
¿ME HE DOCUMENTADO SOBRE LA TEMÁTICA?
Realicé consultas bibliográficas relacionadas al tema, para ampliar mi conocimiento e indagar teorías pertinentes, que sustenten el escrito para mayor credibilidad.

PASO A PASO

· La elección del tema: La escritura como proceso para el desarrollo intelectual, fue el primer paso, posteriormente, me documenté en relación a éste, en bibliografías de: Vigostky (1978), Calsamiglia y Tusón (1999), Cassany (1987) y Porter (2001).
· Con la ayuda de la estrella, estructuré el orden como se desarrollarían las ideas.
· Comencé con un párrafo introductoria o prefacio, que servirà al lector para comprender el proceso escrituraL.
· Utilizando la explicación encontrada en Calsamiglia y Tusón (1999) hice mención a la historia de la escritura.
· Ello da pie a una pregunta retórica ¿Realmente los docentes basan la enseñanza en un modelo cognitivo para desarrollar la producción escrita o se fundamentan únicamente en modelos mecanicistas poco funcionales y aplicables al contexto donde se desenvuelve el alumno?
· Es allí donde se comienza a plantear la problemática y posteriormente la causa y sus efectos.
· Le dedico otro párrafo a las posibles soluciones de ésta problemática.
· Por último se dan las recomendaciones y estrategias, basadas en Villalba de Escalona y Pinto de Escalona (1996).
· Todo el texto está escrito con un lenguaje sencillo para el fácil entendimiento y está estructurado en párrafos cortos.


FALLAS PRINCIPALES

PÁRRAFO FRASE:
1. Fue la falla más encontrada en mi escrito por mi profesora; al evidenciarse ideas incompletas.
2. Repetición de conectores.
3. Salto de ideas.
4. Algunos fundamentos teóricos que deberían estar más explícitos.
5. La falta de algunas comas y puntos.

ASPECTOS ESTRUCTURALES DEL TEXTO EXPOSITIVO Y ESTRATEGIAS DISCURSIVAS

META:
La principal meta al realizar el escrito es captar el interés del lector a través de un titulo interesantes o llamativo y transmitirle durante el desarrollo del texto, mi opinión y punto de vista sobre problemática planteada, sustentándola con soportes teóricos de especialistas en la materia.
SUBMETAS
Es que el lector encuentre una redacción coherente, donde la idea principal esté enmarcada hacia un objetivo específico, manteniendo el hilo de temática.
ESTRATEGIAS
En las estrategias su utilizan diferentes tipos de conectores, que dan la coherencia y la cohesión a la composición escrita como: Por consiguiente, por ende, pero, por lo general, posteriormente etc.
RUTINAS
Durante toda la producción se evidencia, diferentes tipos de marcadores discursivos que le dan continuidad al texto, cuando se menciona, palabras como: en este mismo orden de ideas, el objetivo principal. Se expresan ideas en otros términos cuando se dice: Es decir, en este caso, entre otras.

BORRADOR 1
LA ESCRITURA COMO PROCESO PARA EL DESARROLLO
INTELECTUAL
El proceso de escribir es una herramienta que el individuo empieza a incorporar en sus proceso cognitivo desde el hogar, cuando el niño toma un lápiz para rayar paredes, garabatear en cualquier superficie o toma los cuadernos de sus hermanos o adultos significantes para hacer trazos en ellos.
Escribir es una actividad innata y necesaria en el ser humano, porque como otras actividades, entre ellas bailar o cantar, es algo intrínsico en la persona, esto se podría remontar al tiempo de la antigüedad cuando los cavernícolas escribían jeroglíficos para expresar ideas, cultura, historias sin tener ningún tipo de conocimiento de lo que era verdaderamente escribir, modernamente hablando, por lo tanto, es imprescindible aprender a hacerlo de la manera correcta, no sólo ortográfica y semánticamente, sino plasmando ideas coherente que trasmitan claras y específicas lo que se quiere decir pero con ideas propias.
Pero ¿realmente los docentes, hoy en día, incentivan a los alumnos a escribir con fines de desarrollar el aspecto cognitivo y no netamente para obtener beneficios académicos?
Los alumnos de educación básica, por lo general, dirigen toda su energía en lo que a atender clases y cumplir con un programa se refiere y dan poca importancia al desarrollo de una buena capacidad para escribir con ideas propias, para ellos lo más importante es que el profesor califique tomando en cuenta que entendieron las reglas ortográficas y que cumplieron con el contenido recomendado por su guía.
Es triste notar que los alumnos sientan tan poca motivación para aprender todo lo referente al proceso de escritura, por no encontrar quien forje en ellos ese deseo de investigar y conocer más acerca de un tema determinado y por lo tanto sientan bajo interés en cambiar esa realidad.
El alumno debe entender que no se trata de demostrar que leyó y cumplió con la actividad, sino que lo importante es, compartir y dar al base para discutir sus ideas y aportes pero de una manera escrita; argumentando, describiendo, narrando y exponiendo lo investigado con su propio criterio.
Si esta problemática no se aborda, con la seriedad y la relevancia que amerita, los efectos que ocasionaran en el estudiante estarán puesto de manifiesto en sus trabajos; pues nunca serán completamente buenos en su estructura y desarrollo, porque adolecen de técnicas y conceptos necesarios para la demanda de la producción escrita requerida en ese nivel , esto podrá generar un cierto conformismo en los alumnos y futuros profesionales y se notará diferencias palpables en el plano académico en relación a quien maneje las técnicas requeridas, por lo tanto, repercutirá en el campo laboral.
El docente, como facilitador del conocimiento, tiene que romper con ese viejo paradigma, que el alumno debe aprender conceptos básicos y plasmarlo, es tiempo de empezar a motivar a los niños a ser investigadores, para luego desarrollar en primer lugar habilidades como escritor, en segundo lugar, lo ayudará aprender a hablar, porque lo nutrirá en un repertorio de palabras que utilizará en vida cotidiana y por último a pensar. Para ello es necesario estar estimulado intelectualmente y emocionalmente es allí donde el docente juega un papel fundamental, porque él le hará sentir al alumno a través de estrategias motivadoras que su trabajo es importante para el aprendiza el de todos y no sólo para cumplir con requisitos institucionales.

BORRADOR 2
LA ESCRITURA COMO PROCESO PARA EL DESARROLLO
INTELECTUAL
El proceso de escribir es una herramienta que el individuo empieza a incorporar en sus proceso cognitivo desde el hogar, cuando el niño toma un lápiz para rayar paredes, garabatear en cualquier superficie o toma los cuadernos de sus hermanos o adultos significantes para hacer trazos en ello, pero es en la segunda etapa de la infancia (a los 5 ó 6 años de edad) que el niño comienza a adquirir la competencia escrita, según Vigostky, 1.978. Para ello es necesaria la asistencia a la escuela para el adiestramiento y la preparación.
Escribir es una actividad innata y necesaria en el ser humano, porque como otras actividades, entre ellas bailar o cantar, es algo intrínsico en la persona, esto se podría remontar al tiempo de la antigüedad cuando los cavernícolas escribían jeroglíficos para expresar ideas, cultura, historias sin tener ningún tipo de conocimiento de lo que era verdaderamente escribir, modernamente hablando.
Elena Calzamidia en su libro Las cosas del decir- el código escrito, nos relata que grandes culturas como la Maya y la China adoptaron diferentes símbolos para expresar sus ideas y que en el año 3500 a. C. es cuando surge la invención de la escritura alfabética, que más tarde, tuvo una extensión por algunas áreas determinadas del planeta como Mesopotámica y Egipto alrededor del 2000 a.C. se extiende a partir de los Fenicios en el siglo X a. C. y luego es adoptados por los árabes hebreos y arameos pero con la utilización de sólo consonantes, son los griegos los que incorporan las vocales.
Hoy día, la escritura tiene una gran importancia en la sociedad porque es la forma de comunicar, lo que se podría decir verbalmente pero de una manera escrita:“La escritura es una técnica específica para fijar la actividad verbal mediante el uso de signos gráficos que representan, ya sea icónica o convencionalmente, la producción lingüística y que se realizan sobre la superficie de un material de características aptas para conseguir la finalidad básica de esta actividad, que es dotar al mensaje de un cierto grado de durabilidad”(Tusón, 1997) por lo tanto, es imprescindible aprender a hacerlo de la manera correcta, no sólo ortográfica y semánticamente, sino plasmando ideas coherente que trasmitan claras y específicas lo que se quiere decir pero con ideas propias.
Pero ¿realmente los docentes basan la enseñanza en un modelo cognitivo para desarrollar la producción escrita o se fundamentan en modelo mecanicista poco funcionales y aplicables al contexto donde se desenvuelve el niño?
Los alumnos de educación básica, por lo general, dirigen toda su energía en lo que a atender clases y cumplir con un programa se refiere y dan poca importancia al desarrollo de una buena capacidad para escribir con ideas propias, para ellos lo más importante es que el profesor califique tomando en cuenta que entendieron las reglas ortográficas y que cumplieron con el contenido recomendado por su guía.
Es triste notar que los alumnos estén desmotivados para aprender todo lo referente al proceso de escritura, por no encontrar quien forje en ellos ese deseo de investigar y conocer más acerca de un tema determinado y por lo tanto sientan bajo interés en cambiar esa realidad.
El alumno debe entender que no se trata de demostrar que leyó y cumplió con la actividad, sino que lo importante es, compartir y dar la base para discutir sus ideas y aportes pero de una manera escrita; argumentando, describiendo, narrando y exponiendo lo investigado con su propio criterio. Según Cassany (1987) la escritura permite al alumno almacenar conocimiento y liberar la mente de la obligación de memorizar y puede concentrarse en el análisis y el razonamiento.
Si esta problemática no se aborda, con la seriedad y la relevancia que amerita, el efecto que ocasiona en el estudiante esta puesto de manifiesto en sus trabajos; pues nunca serán completamente buenos en su estructura y desarrollo, porque adolecen de técnicas y conceptos necesarios para la demanda de la producción escrita requerida en ese nivel , esto puede generar un cierto conformismo en los alumnos y futuros profesionales y se notará diferencias palpables en el plano académico en relación a quien maneje las técnicas requeridas, por lo tanto, repercute en el campo laboral.
El docente, como facilitador del conocimiento, tiene que romper con ese viejo paradigma, que el alumno debe aprender conceptos básicos y plasmarlo, es tiempo de empezar a motivar a los niños a ser investigadores, para luego desarrollar en primer lugar, habilidades como escritor, en segundo lugar, lo ayudará aprender a hablar, porque lo nutrirá en un repertorio de palabras que utilizará en su vida cotidiana y por último a pensar. Para ello es necesario estar estimulado intelectual y emocionalmente es allí donde el docente juega un papel fundamental, porque él le hará sentir al alumno a través de estrategias motivadoras, que su trabajo es importante para el aprendizaje el de todos y no sólo para cumplir con requisitos institucionales.
El objetivo principal de toda institución educativa debe ser, que el alumno desarrolle una buena capacidad de comunicar por escrito las ideas e inquietudes que tiene; de esta manera pueden aumentar su capacidad de pensar por si mismo que es primordial para el aprendizaje, es decir, escribir para aprender. Porter (2001).
El ensayo es una herramienta que el docente puede implementar, para que el niño empiece a pulirse en la escritura por ser un texto argumentativo, le da la oportunidad de documentarse, pensar, organizar ideas para luego plasmar en el papel. Villalba de Ledesma y Pinto de Escalona en su artículo De la lengua oral a la lengua escrita (1996) sugiere estrategias que pueden ser utilizadas en el aula por el docente, entre ellas que a partir de la segunda etapa de educación básica, los alumnos pueden organizarse en grupos para releer lo escrito y verificar si esta ajustado a las normas establecidas en la lengua escrita, si tiene coherencia, si están bien empleados los conectores; esto ayuda al alumno a reconocer errores y a subsanarlos y poder opinar sobre los escritos de sus compañeros.
Es importante que en el proceso de escribir el docente este siempre vigilante y acompañando al niño en las etapas de preescribir, reescribir entendiendo como ellos piensan y crean, cada uno utilizando el lenguaje y las ideas con su particular voz. Porte (2001). Pues el maestro en este caso es el motor motivador para que el estudiante produzca escritos de calidad, escribir es una actividad de requiere de ciertas de destrezas, pero que estas se van adquiriendo a medida que el educando va produciendo sus escritos, para ello es necesario que el alumno cree el habito de lectura para cultivase intectualmente.

BORRADOR 3
LA ESCRITURA COMO PROCESO PARA EL DESARROLLO
INTELECTUAL

El proceso de escribir es una estrategia comunicacional que el individuo empieza a incorporar en su proceso cognitivo desde sus inicios, los cuales suelen desarrollarse primeramente en el hogar. Cuando el niño toma un lápiz para rayar paredes, garabatear en cualquier superficie o en los cuadernos de sus hermanos y adultos significantes de su entorno para hacer trazos en ellos, pero, realmente es en la segunda etapa de la infancia (desde los 5 ó 6 años de edad aproximadamente) cuando el pequeño comienza a adquirir la competencia ecritural, Vigostky, 1.978. Por ende, es necesaria la asistencia a la escuela para el adiestramiento y la preparación integral del alumno, en este y otros aspectos, teniendo en cuenta, que la misma como agente socializador fragua en el niño múltiples competencias cognitivas que perdurarán a largo plazo. Escribir es una actividad innata y necesaria en el ser humano, porque como otras actividades, (bailar, cantar, etc.)Son producciones netamente naturales de la persona, esto se podría constatar al retroceder un poco en el tiempo y observa como durante la antigüedad los cavernícolas escribían jeroglíficos para expresar ideas, su cultura, sus historias y triunfos sin tener ningún tipo de conocimiento previo en relación a los procesos de escritura en su forma y esencia, es decir, no conocían el verdadero arte de escribir, modernamente hablando.
Calsamiglia y Tusón (1999) explican que grandes culturas como la Maya y la China adoptaron diferentes símbolos para expresar sus ideas y que en el año 3500 a. C. es cuando surge la invención de la escritura alfabética, la cual posteriormente evidenciaría una extensión por algunas áreas determinadas del planeta como Mesopotámica y Egipto dicho acontecimiento surge alrededor del 2000 a.C. extendiéndose a partir de los Fenicios en el siglo X a. C. para ser adoptado por los árabes, hebreos y arameos pero, con la utilización de únicamente consonantes. Pero son los griegos los que incorporan para complementar el proceso las vocales, los cuales cerrarían un ciclo de largar transiciones.
Hoy día, la escritura tiene una gran importancia en la sociedad, porque entre otras cosas, permite comunicar, ideas, posturas y opiniones que podrían ser expresadas verbalmente.
Tusón (1997) “La escritura es una técnica específica para fijar la actividad verbal mediante el uso de signos gráficos que representan, ya sea icónica o convencionalmente, la producción lingüística y que se realizan sobre la superficie de un material de características aptas para conseguir la finalidad básica de esta actividad, que es dotar al mensaje de un cierto grado de durabilidad” (citada en Calsamiglia y Tusón 1999)
Por lo tanto, es imprescindible aprender correctamente las técnicas implícitas en la escritura, no sólo ortográfica y semánticamente, sino plasmando ideas coherente que trasmitan de forma clara y específica lo que se pretende decir pero, recurriendo a ideas propias. Las cuales reflejen deseos y aspiraciones en marcadas bajo la consigna de perseguir un fin puntual.
Pero ¿realmente los docentes basan la enseñanza en un modelo cognitivo para desarrollar la producción escrita o se fundamentan únicamente en modelos mecanicistas poco funcionales y aplicables al contexto donde se desenvuelve el alumno?
Los alumnos de educación básica, por lo general, dirigen toda su energía en lo que a atender clases y cumplir con un programa se refiere, dan poca importancia al desarrollo de las capacidades inmersas en el escribir involucrando en el proceso las tan nombradas ideas propias. Para ellos, lo más importante es que el profesor califique su composición escrita tomando en cuenta únicamente la aplicación de las reglas ortográficas, distribución del texto y coherencia en las ideas, entre otras, las cuales transmitan la impresión de que se cumplieron todos los parámetros demandados por el docente.
Por lo general, el común denominador en las aulas de clases a los alumnos estén desmotivados ante la posibilidad aprender todo lo referente al proceso de escritura, por no encontrar quien forje en ellos ese deseo de investigación e indagación que permitirá conocer más una temática determinada y por lo consiguiente demuestran bajo interés en el desarrollo de la habilidad productiva.
El objetivo principal es que el educando comprenda que no sólo se trata de demostrar que leyó y cumplió con la actividad, sino, que lo importante es compartir creando cabida para la discusión de ideas y en conjunto con las personas de su entorno educativo desarrollar una postura crítica que se asiente de una manera escrita su enfoque y composición argumentando, describiendo, narrando y exponiendo lo investigado incluyendo bases teóricas confiables. Según Cassany (1987) la escritura permite al alumno almacenar conocimientos y liberar la mente de la obligación de memorizar y haciendo énfasis en el análisis y el razonamiento. Si esta problemática no se aborda, con la seriedad y la relevancia que amerita el caso, el efecto que ocasiona paulatinamente en el estudiante estará puesto de manifiesto en todos sus trabajos; pues los mismos nunca serán completamente buenos en su estructura y desarrollo, debido a que adolecen de técnicas y conceptos básicos necesarios para la demanda de la producción escrita requerida en ese nivel. Esto puede generar un cierto conformismo en los alumnos y futuros profesionales los cuales denotarán diferencias palpables en el plano académico, en relación a quien sí maneje las técnicas requeridas en el proceso estructural, por lo tanto, su desempeño en el campo laboral, no será optimo como es de esperarse.
El docente, como facilitador del conocimiento, tiene que romper con ese viejo paradigma, el cual se basa en que el niño debe aprender conceptos básicos que recaerán en puras letras muertas. Es tiempo de empezar a motivar a los estudiantes para que sean investigadores de la lengua escrita para posteriormente desarrollar: en primer lugar, habilidades como escritor, en segundo lugar, la capacidad de hablar y expresarse correctamente, gozando de un variado repertorio de palabras técnicas que utilizará en su vida cotidiana. Por último y no menos importante a pensar, todo lo planteado anteriormente invitará al niño a pensar con un sentido crítico. Para ello, es necesaria la estimulación intelectual y emocional. Es allí donde el docente juega un papel fundamental, porque él le hará sentir al alumno a través de estrategias motivadoras, que su trabajo es importante para su aprendizaje personal y el de el resto de sus compañeros con los cuales comparte ese proceso escritural y no sólo para cumplir con requisitos institucionales, que suelen ser generalizados y no específicos.
El objetivo principal de toda institución educativa debe ser, que el alumno desarrolle la capacidad de comunicar por escrito las ideas e inquietudes que tiene; de esta manera puede aumentar su capacidad de pensar por si mismo la cual es primordial para el aprendizaje, es decir, escribir para aprender. Porter (2001). Basándose en planteamientos anteriores es menester recurrir a diferentes estrategias en busca de alcanzar la excelencia escritural, el ensayo es una buena elección que el docente puede implementar para que el niño empiece a perfeccionarse en la escritura, el mismo como texto argumentativo, le da la oportunidad al alumno de documentarse, pensar críticamente y organizar ideas, para luego ser plasmadas en el papel.
En este mismo orden de ideas, Villalba de Ledesma y Pinto de Escalona (1996) sugieren estrategias que pueden ser utilizadas en el aula por el docente, una de ellas es que a partir de la segunda etapa de educación básica, los alumnos se organicen en grupos para releer lo escrito previamente y verificar si dicha producción está ajustado a las normas establecidas en la lengua escrita, como lo son: la coherencia, si están bien empleados los conectores, si la distribución es la idónea etc. Esto ayudará al alumno a reconocer errores y a subsanarlos en tiempo real, mientras simultáneamente opinan sobre los escritos de sus demás compañeros.
Es importante, que en el proceso de escribir el docente este siempre vigilante y acompañando al niño en las etapas de preescribir y reescribir entendiendo como ellos piensan y crean de forma individual y grupal, cada uno utilizando el lenguaje y las ideas con su estilo personal. Porte (2001). El maestro, en este caso, es el factor motivacional para que el estudiante produzca escritos de calidad, escribir es una actividad que requiere de ciertas de destrezas, pero que estas se van adquiriendo a medida que el educando va produciendo sus escritos, para ello es necesario que el alumno desarrolle el hábito de lectura para cultivase intectualmente.

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